SESIÓN I
INTRODUCCIÓN
PREPARACIÓN DEL ANIMADOR
DINÁMICA DE LA SESIÓN
Lectura de la parábola del Buen Samaritano (Lc. 10, 25-36)
Comentarios del grupo y animador
Reflexión personal
Intercambio de experiencias en grupos
Presentación visual
REFLEXIÓN PERSONAL
¿He estado en alguna necesidad apremiante o fui víctima y hubo algún "samaritano" que me ayudó?
¿Fui en alguna ocasión víctima de injusticias o estuve en algún problemas grave y alguien que pudo ayudarme, pasó de largo? ¿Cuáles fueron entonces mis sentimientos?
¿He sido alguna vez "asaltante" victimario o cómplice en la violación de los derechos de otras personas?
¿He pasado de largo ante alguien que me demandaba ayuda?
¿Cuándo he sido "samaritano" de otros?
¿Me he comportado como "mesonero", realizando ayudas como "modus vivendi" o buscando beneficio profesional, lucrativo o de prestigio?
Resaltar algunas ocasiones en las que fuimos víctimas de alguna injusticia o por lo menos algún hecho que nos haya afectado emotivamente, para que el trabajo de defensa de los Derechos Humanos no sea paternalista, sino solidario
Se encomienda a algunos voluntarios que preparen para el final del entrenamiento una exposición sobre la Parábola del Buen Samaritano en versión actual: puede elegirse un sociodrama, un cuento, una canción, un dibujo, etc.
PRESENTACIÓN VISUAL
APLICACIÓN A NUESTRO TIEMPO
(animador)
PRESENTACIÓN DEL ENTRENAMIENTO
Momento de construcción-creación del grupo. Según el tipo del grupo, se aconseja una presentación semejante a esta:
Las parábolas son siempre pequeñas narraciones, pequeñas historias, que recogen, traen a la memoria algún trozo, algún hecho de la vida normal, con un lenguaje sencillo. No son relatos fantásticos, sino hechos que sucedían o podían suceder. Al mismo tiempo, estos trozos de vida diaria nos remiten, nos abren a una dimensión más profunda, a un sentido más amplio de la misma vida, abriéndonos horizontes, posibilidades nuevas.
(Cfr. Palabra - Misión. Vol. III, fasc. 4, pgs. 5-6).
Nos vamos haciendo grupo-parábola:
- Nuestro propio grupo, los que estamos reunidos vamos a ser, somos ya, sujetos de la pequeña historia que vamos a construir, nos estamos haciendo como grupo-parábola, como pequeña historia.
- Además, percibimos que formamos parte de una historia más amplia, de una historia común, en nuestros contextos comunitarios, sociales, congregacional, eclesial, mundial...
- Si nos vamos haciendo capaces de "decirnos", de "explicarnos", vamos percibiendo que, como todo grupo, tenemos toda una serie de elementos de sabiduría, de experiencia de vida. Y, por otra parte, que esta sabiduría es limitada, y que es bueno que la ampliemos y la unamos con otras sabidurías de nuestro entorno, de la congregación y la iglesia, de nuestro pueblo.
EL BUEN SAMARITANO
La parábola ofrece las claves más propias y específicas de una solidaridad sin fronteras, como son las siguientes:
- La práctica de la solidaridad no como actividad extraordinaria, al margen de la vida, sino en el transcurso de la cotidianidad: mientras paseamos por la ciudad, mientras nos dirigimos al trabajo, mientras disfrutamos del ocio, mientras realizamos nuestras habituales ocupaciones.
- Sucede en un camino. Espacio de tránsito, ni en el lugar donde habitamos usualmente, ni en un punto de llegada, adonde queremos estar: en esta terrible transición que ya no es nuestra estabilidad, pero que aún no es el Reino, el mundo de nuestros sueños. Quien no sale de sus lugares familiares, de sus círculos de pertenencia, no experimenta lo importante que resulta ser acogido con humanidad por todos aquellos con los que se encuentre en el camino, sin presentar credenciales.
- El desarrollo de nuestra capacidad de mirar hacia los márgenes del camino, allá donde quedan tendidas las víctimas de nuestro modo de vida, sin dejarnos deslumbrar por las luces de neón de las grandes avenidas, de los escaparates colmados de productos de consumo, reflejo de todos los éxitos de nuestra sociedad.
- La exigencia de detenernos, de romper con la normalidad de nuestra vida, de dejarnos afectar por las víctimas hasta el punto de dejar en suspenso lo que nos proponíamos hacer, justo ahora que teníamos tanto trabajo…
- Una exigencia de intervención urgente, que no es opinable, relativizable, sino absoluta; que no podemos transferir; que si no nos detenemos y prestamos ayuda, dejamos atrás a la víctima concreta que nos la demanda. Nada puede justificar que pase de largo, pues entonces dejaríamos atrás nuestra propia humanidad.
- El que fue "próximo" del victimado no pertenecía a los sectores prestigiados (sacerdote, levita), sino a los estigmatizados (samaritanos), de esos que cada sociedad tiene los suyos. Etiquetamos y con ello, bloqueamos el encuentro.
- La relación se dio entre personas muy diferentes. ¿Seremos capaces, sin dejar de ser lo que somos, romper las estrechas perspectivas nacionales para defender los derechos de todos los seres humanos? Al cabo somos hijos de Abraham, un arameo errante (Dt. 26, 5).
- El servicio de la caridad cuesta recursos: tiempo, personal y dinero. Si queremos ser "samaritanos" hemos de estar dispuestos a invertir en ello.
EL "BUEN SAMARITANO" EN LA ACTUALIDAD GLOBAL:
Formamos parte de unos colectivos - parábolas - historias más amplios:
- Toda parábola es limitada. No lo somos todo, pero, por una parte somos un grano de levadura, y por otra parte estamos abiertos a estas otras historias más amplias.
- Nuestro grupo forma parte de unos contextos, de unas redes más amplias: claretianos, país, iglesia, mundo.... La historia de los que estamos aquí puede abrirse a posibilidades nuevas que nos llegan de estas otras parábolas mayores que descubrimos de diferentes formas, cuando recogemos la sabiduría de lo que hemos ido viviendo en colectivos más amplios. Darnos cuenta de que no se trata de un problema ideológico, sino de una transmisión de experiencia...
Los agresores:
Prescindiendo del crimen organizado –por más que también maneje miles de millones de dólares-, los asaltantes son un puñado poco numeroso de gente amable, "de cuello blanco", no siempre concientes de su crimen, que opera impunemente pertrechado por triple barrera:
a) Barrera económica.- Tienen a su servicio economistas que orientan toda la riqueza del planeta hacia sus intereses, mediante sistemas científicos que hoy se inspiran en una ideología que tiene un nuevo nombre: Neoliberalismo. Intentan normar toda la economía mundial, sujeta a leyes del mercado, considerado el valor supremo. Con las comunicaciones actuales, ya han superado las fronteras y los controles estatales: en la producción, mediante módulos, ahorran costos fabricando partes de productos en los países más diversos, frecuentemente terminados donde existe un mercado potencial. Capitales especulativos, volátiles, que llegan en grandes cantidades donde pueden obtener ganancia, y que como llegan se van…
b) Barrera política.- Para proteger este sistema económico de dominación mundial disponen de los aparatos de gobierno de los Estados-nación; políticos muchas veces corruptos y de un sistema democrático en base de partidos políticos poco eficaces. Disponen también de los aparatos legal y judicial, de modo que los "samaritanos" que les estorben puedan ser acusados de subversivos o ilegales. Por último, disponen del aparato militar disuasivo, haciendo cuantiosas inversiones en armamento y ejército.
c) Barrera ideológica.- Pero como nadie puede gobernar con sólo las bayonetas, disponen de un formidable aparato publicitario, sobre todo a través de los Medios de Comunicación Social que les permite operar en la invisibilidad: se ocultan a sí mismos, tratan de ocultar sus víctimas, y ocultan los mecanismos de agresión. A veces culpan a las mismas víctimas de la situación ("son flojos, no quieren trabajar") o presentan su sistema como algo natural (por tanto, "querido por Dios"), inevitable, sin alternativas.
) Las víctimas:
- El "prójimo" o "próximo"
.- Con las comunicaciones actuales está cercano en cualquier parte del mundo. El espacio ha sido abolido.
- Son ingentes multitudes.
Puestos en números estadísticos: mil millones viven en absoluta pobreza. Dos mil millones no tienen agua potable. Ochocientos millones pasan hambre crónica; 150 millones de niños menores de 5 años sufren malnutrición. 14 millones de niños mueren anualmente antes de cumplir sus 5 años.
- Esta pobreza tiene nexo causal con la riqueza creciente de las minorías.-
. La transferencia de capital de los países del Sur a los del Norte, realizada sobre todo mediante el comercio exterior y el servicio de la deuda externa, entre 1983 y 1990 fue de unos 450,000 millones de dólares, mucho más de lo que recibieron por concepto de "ayuda al desarrollo". El 20% de los países más pobres del mundo reciben 1.4% del PIB mundial, mientras que el 20% de los países más ricos se benefician con el 84.7%. Tan sólo 358 individuos han acumulado un capital personal de cerca de US$762.000 millones, equivalente al ingreso que reciben 2.350 millones de pobres juntos.
- Los contrastes son crecientes.-
Contra el axioma de que primero hay que producir riqueza para poder repartirla después, los estudios, monitoreados desde 1960, revelan que los contrastes lejos de disminuir, han aumentado: la riqueza de los países más ricos, que hace 30 años era 30 veces mayor que la de los países pobres, pasó ahora a las 60 veces. Los ricos (cada vez más pocos) se hacen cada vez más ricos, mientras los pobres (cada vez más) se hacen cada vez más pobres.
- Afecta a las necesidades básicas.-
La posibilidad de alcanzar los 75 o los 80 años, común en los países ricos, se contrapone a la expectativa de vida en Zambia, que es de 32 años y 47 años en Mozambique. El gigantismo de la población del Norte contrasta con la "enanización" del Sur. Analfabetismo y poca escolaridad; falta de higiene y servicios sanitarios que ocasionan que la gente se muera de neumonía o diarrea, mientras las minorías tienen acceso a medicina altamente tecnificada y la obesidad debida al exceso de proteínas hace peligrar la salud de más de la mitad de los norteamericanos. Nuevas víctimas de este "orden" mundial son los 120 millones de desempleados absolutos: nuevas tecnologías expulsan crecientemente a multitudes del proceso productivo, condenados a no trabajar nunca. Millones de familias desintegradas, de desplazados de sus respectivas patrias en busca de oportunidades.
- Otras formas de opresión o discriminación no económicas.- La pobreza no es la única forma de injusticia. Descubrimos también opresión por el género (los varones se aprovechan de las mujeres). La edad (los adultos, de los niños), la raza (predominio de la raza blanca), las étnias (la cultura occidental, sobre las autóctonas), y discriminación hacia los diferentes (los discapacitados, los enfermos de Sida, los homosexuales, los ancianos).
- Otra víctima: nuestra madre tierra.-
La ambición desmedida, el egoísmo y la inconciencia afectan a nuestro mismo nicho ecológico, nuestra casa común, que es el planeta. La contaminación del aire, del agua y de la tierra están ocasionando daños graves a nuestro eco-sistema.
Los que pasan de largo:
Sacerdotes y levitas, que pasan de largo por indiferencia, por egoísmo, por conveniencia, por miedo a meterse en líos, porque tienen mucho qué hacer, por inconsciencia… Los agresores cuentan con el silencio cómplice de testigos oculares que van a callar (esto lo sabe cualquier carterista). Por eso fomentan la enajenación y la seducción por medio del consumismo. Prometen que si dejan hacer, tendrán ilusiones de felicidad. Y así, la TV convierte la realidad en divertido espectáculo, anuncios de neón que distraen para no ver a las víctimas que están al lado (escondidas). Son los nuevos profesionistas entusiasmados por triunfar individualmente y "colocarse" en la vida; los maestros que enseñan una historia ascéptica o hábitos que inhiben el pensamiento crítico; clérigos que no ven las víctimas por estar ocupados en sus rezos: predican una religión ultramundana y una fe descomprometida, si es que no han legitimado expresamente el orden vigente.
Los samaritanos:
- Nunca han faltado y hoy, esperanzadoramente, se siguen haciendo presentes en números crecientes. Son todos aquellos que todavía creen en los sueños: Un voluntariado bien organizado, cuyos planteamientos son cada vez más sólidos; redes de ONG’s que cubre todos los aspectos de la vida social; grupos solidarios con el Tercer Mundo; movimientos ecologistas, pacifistas, feministas. Defensores de los Derechos Humanos, Médicos sin Fronteras, Abogados Democráticos, maestros heroicos, políticos honestos…
- Entre ellos, por supuesto, no faltan numerosos cristianos auténticos: en las diócesis o congregaciones religiosas se están instituyendo Comisiones de Justicia y Paz y hay compromisos heroicos.
- También encontramos muchos estigmátizados, como lo eran los samaritanos del tiempo de Jesús: comunistas comprometidos con el pueblo, homosexuales que luchan contra el Sida, creyentes de otras religiones, ateos, exdrogadictos, etc.
- Por último, hay que incluir también a muchos pobres y oprimidos –víctimas, por tanto- que se organizan para la autodefensa, para transitar con mayor seguridad por los caminos.
Los "mesoneros":
Tampoco faltan personas u organizaciones que se ocupan de los pobres u oprimidos por fines utilitarios, pretendiendo obtener con su actividad provecho de índole económica o de prestigio: partidos oportunistas, organizaciones de etiqueta, políticos populistas, filántropos de profesión… el pueblo los descubre y recela de ellos, y esto ha servido también de obstáculo.
En esta realidad global estamos también nosotros. Jugamos en ella, ineludiblemente, nuestro papel. Más aún, es probable que juguemos varios papeles un poco combinados: somos víctimas y cómplices a la vez; quizás ayudamos un poco, lo justo para calmar nuestra conciencia de levitas; quizás hemos sido samaritanos sinceros; pero a la vez, un poco mesoneros. Es el sistema mismo hegemónico el que nos condiciona en buena medida para reforzar el statu quo.